En este artículo, hablaremos de lo importante que es establecer una buena estrategia de marketing para que tu empresa se expanda, y tu producto o servicio llegue a todas las personas.

A parte, también mencionaremos y hablaremos un poco sobre los tipos de estrategias de publicidad que existen, y cómo hacerlas de una forma efectiva.

Definición de marketing

Para empezar, ¿Qué es el marketing? Bien, el marketing es una serie de estrategias y análisis que utilizan las empresas para mejorar la comercialización de sus productos, o servicios, llegando al máximo número posible de personas.

Por lo tanto, una estrategia de marketing es un método que se utiliza para generar oportunidades y situar un producto o servicio de una empresa en una posición de venta favorable.

¿Por qué es importante que una empresa tenga una estrategia de marketing?

  • En primer lugar, una estrategia de marketing permitirá que la empresa o marca sea omnipresente.
  • Venderás más y de forma continua.
  • Lograrás que tu marca sea familiar en la mente del consumidor.
  • Destacarás entre la competencia.

Ejemplos de estrategias de marketing que son muy efectivas

  1. Email marketing. Ésta lleva muchos años con nosotros, son muy útiles y efectivas. Es una estrategia de publicidad muy adaptable, como el camaleón.
  2. Marketing de Artículos promocionales. Los artículos promocionales son muy efectivos para publicitar tu marca. Consiste en personalizar un producto ya sea una toalla, una camiseta, calcetines, sudaderas, etc., con el logo o nombre de tu marca.
  3. Descuentos: Otra forma de vender más, es ofrecer la posibilidad al cliente de comprar el artículo o servicio a un precio rebajado. Esta táctica utiliza la escasez de tiempo y hace que el cliente vea la promoción del producto como una gran oportunidad.

Existen éstas y muchas tácticas de marketing más en el mundo de los negocios.

La mejor manera de aplicar la estrategia de marketing

  1. Definir bien claro cuál es el cliente ideal, y analizar bien la competencia.
  2. Ver tanto lo bueno como lo malo, es decir, observar los aspectos fuertes y mejorar los más débiles.
  3. Establecer una meta.
  4. Después de tener estos aspectos definidos,  aplicamos la estrategia que mejor se adapte a tu negocio.
  5. Las que mejores resultados den, son las que tenemos que emplear de manera continua.